El arte de la chacina: las mujeres que sostienen la tradición
Recordamos cómo las familias de Cortegana mantenían viva una costumbre milenaria que unía a la comunidad en torno al fuego: la tradicional matanza y la elaboración de chacina.

Hubo un tiempo en que la sierra amanecía fría y, en los patios de las casas antiguas, el fuego se encendía muy temprano. La tradicional matanza y la posterior elaboración de chacina no era solo un proceso gastronómico; era un ritual de supervivencia y una excusa para que varias generaciones se encontraran alrededor de la mesa.
El valor de una época artesanal
Aunque hoy en día, por razones obvias de salud pública y normativas sanitarias, la matanza particular en las casas ha quedado en el recuerdo, durante décadas las mujeres de Cortegana fueron las guardianas de esta tradición. Desde la cuidadosa selección de las especias hasta el atado manual de los chorizos, cada movimiento era una coreografía heredada que no se enseñaba en los libros, sino mirando a las abuelas.
"El secreto no estaba solo en el pimentón o en el ajo, estaba en el tiempo. Aquellas cosas se hacían sin prisa, respetando el ritmo que marcaba el frío de la dehesa."
Conservar en la memoria estas prácticas es conservar nuestra identidad. El secado al aire natural de la Sierra de Huelva, con sus vientos puros y secos que bajan de los castaños y encinas, otorgaba a aquellos alimentos un carácter irrepetible.
Un legado que perdura en el alma
En AlmaVerde, creemos que habitar la sierra significa también entender sus raíces. Conocer las historias que se vivieron entre los gruesos muros de estas casas nos ayuda a valorar a los artesanos locales que hoy, bajo estrictas normas de sanidad, siguen produciendo la mejor chacina del mundo inspirándose en aquellas recetas caseras.
Keep reading
Looking for your own castle?
If the stories of the hills inspire you, wait until you see the houses hidden in its villages. Discover our collection of properties with soul.
View Collection


